domingo, 24 de diciembre de 2017

Espejismos.

El mundo tal como lo conocemos esta a punto de cambiar en los próximos años. La gran cantidad de problemas que nos rodean llegaran a un punto culminante a partir del cual nada será igual.

Curiosamente seguimos viviendo como si no importara ninguno de los graves desequilibrios que nos acechan.

Desde 2008, la economía mundial se encuentra intervenida por los nuevos amos del mundo.Los todopoderosos bancos centrales. La enorme deuda en manos de los particulares exploto en 2008 y obligo a la FED a intervenir el sistema, en un esfuerzo por evitar la debacle. Los viejos días de la Gran Depresión de los años 30 sobrevolaron la imaginación de los dirigentes americanos y en un alarde de omnipotencia, consiguieron frenar el derrumbe a base de emitir grandes cantidades de papel impreso.

Lo que solo debía ser una intervención temporal se quedo durante años ante la imposibilidad de retirar las ayudas.

En este 2018 que comienza, los bancos centrales han dado un paso decisivo para retirar la intervención. Primero la FED subio los tipos de interés y luego empezo retirar del balance  pequeñas cantidades de dólares que se iran incrementando a lo largo de 2018 hasta llegar a 50.000 millones de dólares mensuales.

Por otro lado el BCE, empezara a reducir las aportaciones a 30.000 millones de euros mensuales hasta Septiembre. Después dejara de introducir euros al sistema, aunque todavía no ha comentado nada de subidas de tipos ni de reducción del balance.

¿Esta el mundo preparado para funcionar sin la ayuda de los bancos centrales?.

La deuda total ha pasado de alrededor de 150 billones de dólares a mas de 230 billones. Se ha reducido deuda de particulares y empresas a cambio de disparar la deuda de los estados.

Una reacción normal seria la subida de tipos de interés al faltar la mano de los bancos centrales. Pero todo el mundo sabe que ante cualquier revés, de nuevo pasarían a controlar la situación. Por lo tanto existe un cierto control en la sombra para evitar movimientos bruscos.

Por primera vez en mucho tiempo un clima de mejoría mundial en la economía parece emerger y dotar a los bancos centrales de un resguardo en su intención de normalizar la situación.

¿Que cisne negro podría tirar por la borda la normalización?.

Primero debemos entender que la situación de fondo no ha hecho mas que empeorar. Es verdad que el ciudadano no siente este malestar (debido a la labor de los BC) pero el tamaño de la deuda es tan enorme que una pequeña subida de tipos puede fácilmente descarrilar la recuperación.

Aquí nos enfrentamos con el problema de los recursos.

La solución de los bancos centrales para evitar otra depresión ayudo a mantener el consumo, pero la falta de recursos para suministrar a una población creciente es irreversible. En realidad hemos empeorado la situación hasta extremos insospechados. La disponibilidad de recursos como agua dulce, petróleo, ciertos elementos minerales indispensables, alimentos y otros ha llegado a extremos incompatibles con el crecimiento.

Uno de los primeros problemas que vamos a tener es el petróleo. Aunque existen anomalías.

Primero. No se descubre prácticamente nada. estamos consumiendo reservas descubiertas años atrás.

Segundo. No se invierte apenas en exploración, con lo que es difícil encontrar mas.

Tercero.  El incremento en la producción de petróleo procede de shale oil y liquidos de gas natural que tienen una densidad energética menor  y además no sirven para producir gasolinas con gran octanaje  y diésel.

Cuarto. La demanda esta creciendo en 1,5 millones de barriles dia cada año y los inventarios se están reduciendo rápidamente.

Quinto. Excepto el shale oil (y ya veremos por cuanto tiempo) no hay nueva producción preparada para atender la demanda en cuanto acabe 2018. Las arenas de Canada y Brasil llegan al limite este año 2018. Luego apenas quedan nuevos desarrollos aislados en numero muy pequeño.

Sexto. El paron inversor que comenzó en 2014 sigue su curso. El espejismo del shale oil limita otras inversiones a plazo mas largo.

Septimo. El cambio climático ha arrinconado al petróleo. Los combustibles fosiles son malos y no se puede invertir en ellos porque contribuyen al calentamiento global. Las empresas prefieren recomprar acciones y elevar dividendos antes que invertir en proyectos que no serán rentables.

Octavo. La falta de inversión en el petróleo seria aceptable si tuviéramos un sistema de recambio para usarlo en vez de los combustibles fosiles. Un sistema basado en energía renovable seria ideal. El problema es que no lo tenemos ni ahora ni en 20 años.

Noveno. Si no invertimos en petróleo y no hacemos la transición a renovables, ¿Qué hacemos mientras tanto?.

Decimo. En el hipotético caso de que tuviéramos bastantes reservas de petróleo para utilizarlas mientras realizamos la transición, se presenta otro problema. ¿Tenemos suficientes materiales para cambiar el sistema hasta un 100% de energías renovables?. Es decir las reservas de cobre, plata, niquel, zinc, plomo, litio, cobalto, grafito, etc son suficientes para hacer la transición?.

En realidad debemos hacer una transición de veinte años y mientras tanto invertir en nuevas infraestructuras a la vez que mantenemos nuestro elevado nivel de vida. Todo ello con combustibles fosiles que escasean y además son difíciles de extraer porque el petróleo barato ya lo hemos consumido.

En este entorno irreal no debe caer en el olvido que la deuda mundial esta en máximos históricos.

Las personas comunes no tienen ni idea de este panorama ni de las implicaciones que supone el agotamiento de los recursos.

En resumen, vivimos en un espejismo permanente en una especie de matrix virtual, donde los problemas no existen.

Saludos.



          

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